Sí, viva la pereza. Un texto de mi hermosa amiga Irma Del Olmo lifestyle blogger y una persona muy chambeadora así que leer esto es muy interesante.

¡Viva la Pereza!

Escribir sobre los pecados capitales y su lado positivo fue una iniciativa de #las8delasbloggers, y para que no hubiera preferencia por alguno de ellos, literalmente nos los rifamos y me toco Pereza.

Cuando supe que iba a escribir sobre este tema, verdaderamente me desagradado, creía entonces que no tenía mucha referencia con mi persona, ya que me considero hiperactiva.

Pero resulta que después de leer  más sobre el origen de esta indolencia y su contra parte la virtud de la diligencia, me cayó como anillo al dedo.

¿Cuándo caes en pecado de pereza?

Vas a pensar es obvio, pero no es así. La pereza es uno de los siete pecados capitales. Es quizás el más común de identificar junto con la gula y la soberbia. El perezoso como señala la biblia odia el trabajo, ya que nuestro dios, para los que somos católicos, es un ser trabajador.

La pereza se relaciona con el flojo, el bueno para nada, el apático, el desinteresado, en una palabra alguien a quien no le importa su presente y mucho menos su futuro.

¿Qué es ser perezoso hoy en día?

Es bien claro que con el tiempo los pecados capitales han ido diluyendo su carga negativa, para convertirse en algunos casos en una verdadera forma de ser y actuar.

Ser perezoso hoy en día es dejar para después nuestras prioridades ya sean laborales, familiares o emocionales, es no hacernos responsables de lo que requiere nuestra vida, es simplemente dejar pasar.

Es no actuar en consecuencia de nuestras necesidades es abandonarnos al ritmo en el que vivimos a diario. Porque ser un tanto perezoso es envolverte en un halo de efectividad galopante que no te permite vivir, si aunque les suene estrambótico o irreal, y sobretodo vivir bien que es tener en equilibrio, trabajo, familia y bienestar.

¿En dónde hay pereza?

Hay pereza en todos  lados. La hay en el terreno laboral,  en  las o los compañero que no actúan en equipo, que dejan que otros hagan su labor con la justificación de que no entendieron cuál era su función o bien que se ajustan simplemente, a la socorrida cantaleta, ese no es mi actividad.

Hay pereza entre las amistades, esas más que conocidas que se olvidan de cultivar la relación, que jamás llaman ni se interesan por lo que le sucede a sus amigos, y que de repente se dan cuenta de que ya no pertenecen a ningún grupo.

Hay pereza en las relaciones, la mujer que se abandona, se descuida, y se olvida de que hay que mantener interesado al compañero para que el amor fluya como siempre. Y el hombre,  que piensa,  que no tiene que conquistar a su pareja por el simple hecho de llevar años con ella.

Y en las situaciones de noviazgo aquellos que se dejan llevar por la cotidianidad de la relación y ya no buscan nuevas emociones que le brinden a la convivencia nuevos valores, que les brinden una  permanencia más larga.

Hay pereza en la vida citadina, cuando se deja de participar activamente en lo que sucede en nuestro pequeño hábitat, colonia o ciudad en donde uno vive, y que lo justifica con el hecho de que de todos modos nada se resuelve,  si se actúa para algo.

El aspecto positivo de la pereza

Pero como todo en esta vida, la pereza igual tiene un lado bueno.

Bien aplicada nos alejaría del estrés diario en el que sucumbimos, queriendo tenerlo todo rápido, breve y fácil de realizar.

Sería una manera de ir más lentamente, ejecutando menos, sintiendo más.

Para mí que a veces el deber ser va más allá, del querer ser, me permitiría regresar a hábitos maravillosos de los que me he alejado como es la lectura y el cine, dos actividades enriquecedoras.

Me permitía descansar más y mejor ampliando mi tiempo de sueño, para descansar como debe ser por 8 largas horas.

En general la pereza puede ser una buena forma de acercarnos a analizar detenidamente nuestra vida, a tomar horas, que son actualmente un lujo para muchos, en donde no se hace nada, para aprovecharlas en meditar y pensar hacia dónde vamos; porque vamos hacia allá y que vamos a lograr.

Las invito a seguir esta cadena de artículos sobre los pecados capitales y uno más que hemos agregado y que va bien en estos tiempos,  como es la “Vanidad”,  a alguien le resulta conocida esta adicción…

Agradezco este espacio que me brinda Aydeé Treinta de ChicaPlusMexico para  compartir mi forma de sentir respecto a este tema, y la espero en mi blog www.colorholicbyirmadelolmo.com

Las invitamos a leer todos los pecados sigan la cadena en el blog de mi querida Diana de @MissLABELLE mX que tiene el texto de Monica Moreno que habla acerca de la IRA

https://misslabellemx.com/2018/01/22/lairaysupartepositiva/